Por Juan Pablo Ojeda
Nueve ciudadanos mexicanos fueron detenidos en el estado de California por su presunta participación en una red internacional dedicada al robo sistemático de contenedores en sistemas ferroviarios de carga, con vínculos operativos confirmados hacia el Cártel de Sinaloa, según informó este miércoles la fiscalía federal del distrito. El operativo, ejecutado tras una investigación de seis meses, permitió desarticular una célula criminal responsable de sustraer mercancía valuada en más de 4.2 millones de dólares.
Los datos estadísticos proporcionados por el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) detallan que la banda operaba interceptando trenes de carga en cruces ferroviarios aislados de los condados de Los Ángeles y San Bernardino, aprovechando las reducciones de velocidad obligatorias en los tramos de maniobra. Las mercancías robadas incluían electrodomésticos, componentes electrónicos y textiles de importación asiítica.
En el plano financiero, las auditorías logísticas presentadas por las compañías operadoras Union Pacific y BNSF Railway estiman que las pérdidas acumuladas por estos saqueos superan los 18 millones de dólares durante los últimos dos años en la región suroeste de Estados Unidos. Los delincuentes comercializaban los productos sustraídos a través de mercados negros digitales y redes de distribución clandestina en la costa oeste.
Registros de la Agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) confirman que los detenidos se encontraban operando en territorio estadounidense bajo estatus migratorio irregular y contaban con antecedentes por delitos contra la salud y contrabando de mercancías. Las fiscalías estatales presentaron cargos formales por asociación delictuosa, robo agravado de carga interestatal y delincuencia organizada.
El despliegue policial involucró a más de 150 elementos de agencias federales, estatales y locales, quienes ejecutaron órdenes de cateo simultáneas en cinco bodegas clandestinas donde se almacenaba la carga robada antes de su comercialización. Las autoridades decomisaron armas de fuego de alto calibre, vehículos de transporte pesado y divisas en efectivo.
Asociaciones de la industria ferroviaria estadounidense han exigido en repetidas ocasiones el reforzamiento de la vigilancia tecnológica en las vías férreas mediante sistemas de cámaras de alta resolución y sensores de movimiento, herramientas que permitieron identificar los patrones de operación de la célula criminal desmantelada en esta ocasión.
La situación jurídica de los nueve imputados quedará definida en las próximas setenta y dos horas, cuando comparezcan ante un juez federal en Los Ángeles para la audiencia de lectura de cargos y definición de medidas cautelares, mientras continúan las indagatorias para capturar a otros implicados prófugos.
