Por Juan Pablo Ojeda
La consejera electoral Blanca Yassahara Cruz García fue elegida para ocupar provisionalmente la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE), tras la renuncia de Guadalupe Taddei Zavala, mientras la Cámara de Diputados lleva a cabo el proceso para designar a quien ocupará el cargo de manera definitiva.
La decisión fue acordada por las consejerías del organismo electoral durante una reunión de trabajo realizada este martes 27 de octubre, luego de la salida de Taddei, cuya renuncia surtió efectos desde el lunes 26 de octubre.
Cruz García permanecerá al frente del instituto durante el periodo de transición, estimado en aproximadamente cuatro o cinco semanas, mientras avanzan las negociaciones legislativas y se prepara la convocatoria para elegir a la nueva persona titular de la presidencia del Consejo General.
La consejera fue designada integrante del Consejo General del INE en abril de 2026 por la Cámara de Diputados, para un periodo de nueve años que concluirá en 2035. Su nombramiento como presidenta provisional permitirá mantener la conducción del organismo durante el proceso de sustitución.
Blanca Yassahara Cruz García es licenciada en Derecho, con especialización en Derecho Constitucional y Amparo, y cuenta con una maestría en Derecho por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP).
Su trayectoria profesional incluye más de una década de experiencia en el ámbito electoral, con responsabilidades relacionadas con la organización de comicios, la operación de consejos distritales y la coordinación de actividades institucionales dentro del entonces Instituto Federal Electoral y el INE.
En agosto de 2022 fue designada presidenta del Instituto Electoral del Estado de Puebla, cargo que asumió en noviembre de ese año. Su gestión estaba prevista originalmente hasta 2029, pero dejó esa responsabilidad después de incorporarse al Consejo General del organismo nacional.
La salida de Guadalupe Taddei se produjo en medio de señalamientos públicos sobre presuntas irregularidades en contrataciones y posibles conflictos de interés vinculados con proveedores del instituto. Estos señalamientos deberán esclarecerse mediante las investigaciones correspondientes y no implican, por sí mismos, que se hayan acreditado responsabilidades.
Mientras se desarrolla el procedimiento en la Cámara de Diputados, el INE deberá mantener sus actividades y cumplir con los plazos establecidos para la organización del proceso electoral federal 2026-2027. La presidencia provisional tendrá la responsabilidad de garantizar la continuidad de los trabajos institucionales durante esta etapa.









